martes 13 de mayo de 2008

El parásito de los poetas

La poesía expresa la esencia de lo que no podríamos poseer; su significación última: la imposibilidad de toda "actualidad".
La alegría no es un sentimiento poético. (Proviene, sin embargo, de un sector del universo lírico donde el azar reúne, en un mismo haz, las llamas y las estupideces.) ¿Se ha visto alguna vez un canto de esperanza que no inspirase una sensación de malestar, incluso de repulsión? Y… ¿cómo cantar una presencia cuando incluso lo posible está manchado por una sombra de vulgaridad?

Entre la poesía y la esperanza, la incompatibilidad es completa; de este modo el poeta es víctima de una ardiente descomposición. ¿Quién se atrevería a preguntarle como ha experimentado la vida, cuando ha vivido gracias a la muerte?

Emile Cioran

5 comentarios:

lotusseeker dijo...

un tipo alegre. ¿habrá o no que celebrar su suicidio?

Equinox dijo...

celebrarlo inmersos en una profunda desesperanza y por las dudas alcoholizado, drogado y con pilas de discos de nick y lou, supongo.

M.G.B dijo...

Si twain también y posiblemente en la misma linea Nathaniel Hawthorne y menos americanos y mas sajones Saki, Wilde o Swift... lamentablemente muertos todos...
saludos

nc dijo...

de algo hay que morir, valoremos ciertas elecciones de ciertas persona que ciertamente algo han hecho de dus vidas

lotusseeker dijo...

además me gusta que se haya tomado su tiempo