miércoles 17 de junio de 2009

Canción entre dientes


Alabama
me importa una mierda.
Aunque sea mi tierra.

jueves 28 de mayo de 2009




“La tradición no puede significar permanecer quieto”.

T. S. Eliot

martes 26 de mayo de 2009

Espíritus de la muerte


IV


Ahora hay pensamientos que tú no prohibirás.

Ahora hay visiones que no han de desaparecer.

No pasarán de tu espíritu

jamás, como gotas de rocío en la hierba.


V


La brisa, la respiración de Dios, está quieta,

y la niebla sobre la colina

tenebrosa, tenebrosa, todavía intacta,

es un símbolo y una señal

de cómo se sostiene sobre los árboles

el misterio de los misterios.



E.A. Poe

viernes 15 de mayo de 2009

Auden sobre "La caída de Ícaro"


Musée des Beaux Arts


Sobre el dolor jamás se equivocabanlos Antiguos Maestros: comprendían muy bien
su expresión en el hombre; cómo ocurre
mientras algún tercero está comiendo, o abriendo una ventana o simplemente caminando por ahí;
cómo, mientras que los ancianos esperan con pasión y reverencia
el nacimiento milagroso, siempre debe haber chicos
sin interés particular porque aquello suceda, patinando
en un lago adonde empieza el bosque:

y tampoco olvidaban
que el terrible martirio debía seguir su curso,
aun en otra parte, en un rincón mugriento donde los perros siguen con su vida perruna y el caballo del torturador
se rasca su inocente trasero en algún árbol.

Por ejemplo, en el Ícaro de Brueghel: cómo cada elemento
da la espalda al desastre despreocupadamente; quizás el labrador
escuchó el chapuzón, el grito ahogado,
pero eso para él no era motivo de inquietud; el sol brillaba
como debía brillar sobre las piernas blancas que desaparecían
bajo las aguas verdes; y ese barco, tan caro y elegante,
que ha de haber asistido a algo asombroso,
un chico desplomándose del cielo,
tenía que llegar a algún lugar, y siguió navegando mansamente.

Traducción: Ezequiel Heidenberg

lunes 11 de mayo de 2009

La caída de Ícaro


Para Brueghel,
cuando Ícaro cayó
era primavera

un labrador araba
la tierra
todo el esplendor

del año
iba
despierto y hormigueaba

a la orilla del mar
absorto
en sí mismo

transpirando al sol
que derretía
la cera de las alas

insignificante,
no lejos de la costa
había

un chapoteo inadvertido
ése era
Ícaro ahogándose

William Carlos Williams, Cuadros de Brueghel

martes 17 de marzo de 2009

Savannah, Georgia


(...) La gente siempre se está quejando de que el novelista contemporáneo no tiene esperanza y de que el cuadro que pinta del mundo es insoportable. La única respuesta que cabe a esto es que la gente sin esperanza no escribe novelas. Escribir una novela es una experiencia terrible, durante la cual a menudo el pelo se cae y se pican los dientes.


Me irrita sobremanera la gente que insinúa que escribir literatura es evadirse de la realidad. Es zambullirse en la realidad, y el impacto resulta muy duro para el organismo. Si no es la esperanza de obtener dinero lo que sostiene al novelista, debe sostenerlo la esperanza de la salvación, o simplemente no sobrevivirá a la experiencia.


La gente sin esperanza no sólo no escribe novelas, sino que, lo que viene más al caso, no las lee. (...)


Flannery O'Connor (1925-1964)

lunes 2 de marzo de 2009




No son los males violentos los que nos marcan, sino los males sordos, los insistentes, los tolerables, aquellos qué forman parte de nuestra rutina y nos minan meticulosamente como el tiempo.



Emile Cioran